Opinión

Fuenteovejuna: una y otra vez

Por Luis Alberto Vázquez

En pleno siglo de oro español, Lope de Vega escribe una obra de teatro barroco basada en un hecho real ocurrido en 1417. Ésta ha trascendido los siglos y hoy nos evoca una realidad vigente: El comendador de Fuenteovejuna, Fernán Gómez de Guzmán comete toda clase de crueldades contra sus vasallos; soberbio y lujurioso humilla a los hombres y fuerza a las mujeres; desprecia la autoridad de los Reyes; envalentonado cada vez más y más aumenta sus infamias. En el colmo de su iniquidad secuestra a Laurencia, joven recién desposada, llevándosela a su castillo. Laurencia logra escapar, ofendida y abusada se dirige al pueblo en un clímax emotivo crucial, con su desesperación incita a una revuelta, la cual estalla con enorme violencia y el cadáver del tirano es recogido con picas y espadas para exhibirlo despedazado; la venganza popular se ha consumado.

Conocido el suceso los Reyes ordenan una investigación. A pregunta expresa: ¿Quién mató al Comendador? Todo el pueblo responde con una voz “Fuenteovejuna, señor”. Y los reyes no tienen más remedio que dar por salvado lo sucedido, y pasar a Fuenteovejuna bajo la jurisdicción real.

Jorge Ibargüengoitia el genial escritor guanajuatense escribió una obra político-satírica que fue llevada a la pantalla cinematográfica: “La Ley de Herodes”. Trata del caso de la corrupción priista en un paupérrimo pueblo llamado San Pedro de los Saguaros, donde linchan al presidente municipal. De la capital del estado envían a un burócrata que primero quiere hacer bien las cosas, pero luego descubre que fácil es enriquecerse de manera deshonesta y se aplica con vigor tal a lucrar que termina despreciado por el pueblo que busca matarlo, sólo que, en este caso, la llegada de la policía lo impide y el voraz político se salva.

Cuenta la tradición que la palabra “linchamiento” proviene del juez norteamericano Charles Lynch quien en 1780 ordenó la ejecución popular de una banda de fieles a la corona británica sin dar lugar a juicio. Aclarando que las acciones de ese acto cruel, ilegal, antiético e inhumano son muy anteriores a su bautizo y buscan justificaciones lo mismo políticas que ideológicas, religiosa y hasta de venganza popular.

Hoy en día estas acciones se están volviendo virales en todo el mundo, pero muy especialmente en México. Recordamos algunos casos de décadas pasadas: en Quintana Roo donde por robar doce mil pesos, un individuo recibió muerte a machetazos, la policía no pudo rescatarlo. En muchos lugares los pobladores de la comunidad, cansados de sufrir por la delincuencia, ante la falta de respuesta de la policía toman justicia por su propia mano. En Ecatepec a dos ladrones les sacaron los ojos los pasajeros de un camión que estaba siendo asaltado; la policía guardo silencio absoluto. Lo más terrible sucedió en Ajalpan; Puebla, ahí los habitantes lincharon a dos jóvenes acusados de plagiarios y violadores; más tarde se comprobó que ambos ajusticiados eran inocentes, trabajan en recolección de encuestas.

La semana pasada en Huitzilac, Puebla, sus pobladores lincharon a dos hombres dentro del Palacio Municipal (mismo que había sido quemado por ellos mismos hace unos años), luego de que estos intentaron privar de la libertad a una mujer; los vecinos que lo impidieron después de golpearlos les prendieron fuego estando conscientes los ajusticiados.

Estos últimos días en Pantelhó, Chiapas un grupo de hombres encapuchados y armados denominados “autodefensa” obligó a renunciar a la alcaldesa en funciones e impidió que ocupara el cargo el recién electo. En Simojovel, Chiapas un grupo denominado “fuerza armada del pueblo” asegura exigir justicia y respeto de los derechos humanos de los indígenas y salvaguardar la integridad de los ciudadanos; lanza mensaje violento al alcalde entrante y asegura conocer la corrupción que enriqueció a las anteriores administraciones, las cuales están impunes; amenaza con una respuesta violenta en caso de que no se cumplan con siete peticiones sociales a favor de los habitantes.

En Iguala, Guerrero, un vídeo muestra que integrantes de un supuesto grupo de autodefensa comunitario retiene a 20 personas postradas, torturadas e interrogándolas sobre oficio y nombre de su jefe. Se supone que los cuestionados pertenecían a grupos delictivos relacionados con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa; así mismo, aseguran eran quienes extorsionaban y mataban a gente inocente; “…son la basura que tiene en terror a esta bella ciudad”. Posteriormente aparecieron asesinados algunos de los interrogados.

¿Qué nos deshumaniza como seres humanos? ¿Qué nos lleva a destruir en público a personas como en la barbarie? ¿Qué mentalidad nos hace regresar a la “Ley de Talión”? ¿A creer que terminar con la vida de un transgresor es acabar con la delincuencia? ¿Qué nos lleva a convertirnos a su vez en delincuentes? ¿Qué cambios políticos han surgido provocando que nos sacudamos ilegalmente a gobernantes indeseables?

Facebook: Participación Ciudadana 29 Laguna

Twitter: @pc29laguna

Web: http://www.pc29laguna.org.mx

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s